Está bién que nos llamen locos,porque en parte lo somos

Cada Km que uno corre, debería tomárselo como una victoria, o por lo menos eso es lo que yo pienso.

Empecé hace poco más de un año en esto del running, me propuse correr un 10000 y lo conseguí, me propuse correr una media maratón y lo conseguí, también me propusieron correr un tráil de montaña y aúnque no os lo creáis, lo conseguí. Para mi, cada kilometro de cada carrera era un triunfo, una superación.

Una de las carreras más especiales para mi (no quiere decir que las otras no lo fueran) fué el tráil de As Pontes, simplemente, por la distancia y dureza del recorrido, y a la vez por esa sensación que te da correr por la montaña, una sensación indescriptible para mi y por eso , quiero haceros participes de mi experiencia.

Un día qualquiera del mes de Abril de 2012, entrenando por uno de nuestros variados recorridos de la comarca, una de mis compañeras de entreno (no voy a decir su nombre, por que ya lo iréis sabiendo), nos propone correr un tráil de montaña, la otra compañera y yo nos miramos , pero pensamos, nos toma el pelo, pero hace hincapié en el tema y nos da más información, se trataba de correr por el monte, 29KM. yo me reí y le dije.!!conmigo no cuentes!! (me hubiese arrepentido), insistió y mi otra compañera no decía que no, con lo cual la cosa iba en serio. Por lo tanto, que después de varios días dandole vueltas, me digo, ¿Y por que no? todo será cuestión de entrenar un poco más.

Pasan unos días y mis dos compañeras ya se habían apuntado, entonces claro está, yo no iba a ser menos, asi que allá vamos (a todo esto, solo teníamos dos meses para prepararlo). El tema es que seguimos entrenando al mismo ritmo y nivel que de costumbre, casi todo por asfalto excepto alguna que otra vez por un pinar cercano, me voy dando cuenta que las zapatillas que uso normalmente, no me valen para correr por el monte,con lo cuál me voy a una tienda específica y me llevo unas zapas para la ocasión.(ponlas 2o3 veces antes de la carrera ) me dicen en la tienda,”" las estrené el día del tráil”".

Llega el día del tráil , me levanto muy temprano, el día está frio y lluvioso ,cojo mis atuendos y después de recojer a mis dos compañeras, tirámos hacia As Pontes. Llegamos con bastante antelación al lugar y nos dirigimos a recojer dorsales, nos entregan todo el material, junto con unos vales para desayunar, nos vamos a hacer uso de eses vales, nos lo tomamos con calma, pero los nervios empiezan a aflorar,nos cambiamos de ropa y nos dirijimos a la línea de Salida. Una vez allí,empezamos a calentar un poco ( mas bien nada)porque pronto nos llaman para la charla técnica, los tres estábamos bastante acojonadillos, porque todo era nuevo, para nosotros.

Dan la charla y todos a la linea de salida,PUM,suena la pistola y a correr,salimos en el grupo del medio ,tranquilos y sin parar de hablar,los demás corredores nos miran y se rien, pero nosotros a lo nuestro.

Después de recorrer un par de km de zona asfaltada nos topamos con una zona de monte cerrado, muy húmedo y una subida importante, aquí es cuando ya dejamos de hablar. A mitad de subida, escuchamos gritos de los corredores, nos preocupamos un poco, !!Seguro que algun animal salvaje está atacando a los corredores !! asesté con media sonrisa, cuando de repente, una de mis compañeras que iba delante, dió un grito y echó a correr monte arriba a más velocidad que si fuese bajando, sorprendido veo que mi otra compañera se queda parada gritando por que le estaban picando avispas asesinas, de esas que salen en las peliculas,yo me detengo para ayudarla y zasca, picotazo en el muslo, salimos corriendo como podemos, escuchando los gritos de los corredores que nos siguen, hasta que llegamos al primer avituallamiento, aún sintiendo el dolor de la agresividad que emplearon las avispas con nosotros.

Total, nos olvidamos un poco del tema y enfilamos una recta para unos metros mas adelante, comenzar una bajada con bastante pendiente y muy larga. Hago la bajada muy rápido y es aquí donde me despego de mis dos compañeras ,sigo bajando hasta llegar a una zona llana de terreno algo fangoso,pegada al embalse,junto con otros tres corredores,imponemos un ritmo bastante fuerte y hacemos ese tramo de unos 3 km,para luego volver a subir por una zona de monte con mucha pendiente pero nada complicada.

Después de llegar a la cumbre, volvemos a bajar por una zona bastante más complicada que la anteriores, llena de frondosos arboles, constantes subidas y bajadas muy técnicas, un riachuelo cruzando el recorrido y alguna que otra complicación más, de las que tuvimos que ayudarnos de cuerdas para afrontarlas con garantía.

Después de varios kilometros, llegamos al último avituallamiento, me lo tomo con mucha calma, estiro un poco, puesto que mis gemelos me estaban avisando de que esto llegaba a su fin, y continúo yo solo, unos 3 o 4 kilometros, me voy encontrando corredores por el camino, (les suelen llamar cadáveres) hasta llegar al punto de control , es cuádo mis gemelos me dicen “oye, sigue tú si quieres, nosotros nos quedamos aquí “me quedaban tan solo 4 kilometros de bajada para llegar a la meta, no podía abandonar.

En este punto, después de un rato estirando intentando recupererme para seguir , llegan mis dos compañeras. Se habían perdido un par de veces, una de ellas apenas se detiene y suelta. !!! Si me paro abandono!!! y siguió, con un atrosme encima ,de órdago.

La otra si se paró, pero solo para coger un trozo de cinta y atarselo a la rodilla, decía que le dolia y me dijo.

!!! Venga que ya queda poco!!!, y siguió. No supe más de ellas hasta la Meta.

Empiezo a correr tras ellas, pero cada 200 metros mis gemelos me hacían parar, tenía que encontrar el ritmo adecuado,para poder acabar,sin que mis gemelos sufrieran, y lo encontré, cada kilometro que corría hasta llegar a la meta,era una victoria.

Por fin entro en Meta, 4h 11m, marcaba el crono ,eso era lo que menos me importaba, había conseguido algo, que jamás me había imaginado, se me pasó por la cabeza muchas veces abandonar, pero me acordaba de una frase que me habían dicho una vez ” Antes de abandonar, piensa como te sentirás después ” eso me ayudó a continuar. Mis dos compañeras quedaron segunda y tercera y yo quedé ganador en mi propia carrera.

Es difícil vencer al que nunca se rinde.

Roberto Rodríguez